Kristen Stewart (Photo by David Fisher/Shutterstock)
Kristen Stewart (Photo by David Fisher/Shutterstock)

Como si la estuviéramos persiguiendo por el mundo entero, primero la habíamos encontrado en el Festival Internacional de Cine de Cannes. Y apenas una semana después de haber pasado por el Festival de Venecia, la volvimos a encontrar en Toronto. Pero la exclusiva entrevista con Kristen Stewart realmente la conseguimos en el Festival Internacional de Cine en Zúrich, donde incluso recibió el premio máximo Golden Eye, en una ceremonia donde proyectaron los mejores momentos de su carrera, desde Panic Room, con Jodie Foster, y Twilight, con Rob Pattinson, hasta la más nueva, Seberg, donde ella es la absoluta estrella.

—¿Qué significa para Kristen Stewart ganar el premio Golden Eye del Festival de Zúrich, que te reconoce como una de las estrellas más importantes del cine internacional?

—Siempre me sorprende reverenciar algo que viví toda mi vida. Y por todos los costados, amo tanto el proceso de hacer cine como el hecho de organizar fiestas, así que es realmente un maravilloso efecto secundario surrealista, porque es bastante increíble, si me hubieras dicho que iba a poder hacer esto con mi vida. No puedo ser más feliz. Y, obviamente, estoy muy pero muy agradecida.

—Antes habías ganado el premio César en Francia y hasta marcaste el récord de haber ganado cuatro veces el premio MTV al mejor beso, ¿dónde guardas todos los trofeos? ¿Hay un lugar especial en tu casa que espera el Oscar?

—No, realmente no tengo ningún espacio en particular para trofeos en mi casa… creo que mi madre los guarda en algún lugar… o, a lo mejor, no (risas).

—Antes de Zúrich, nos habíamos encontrado también en los festivales de Cannes, Venecia y Toronto , entre tantos viajes, ¿te permites disfrutar del lugar como una turista normal?

—A veces… Esta vez, no tanto, porque estoy a las corridas, en medio de una especie de circo de festivales, también por Londres sigo pedaleando con esta película Seberg, que tanto amo. Esta vez no pudo ser, pero cuando puedo, sí, seguro.

—Y siendo tan reconocida en el mundo, ¿qué significa la fama en este punto de tu carrera?

—La fama para mí significa hablar en entrevistas como esta sobre el cine, que me parece importante como trabajo. Eso es todo.

—¿Qué tan difícil resulta mantener privada… tu privacidad?

—No sé… No es algo en lo que pienso demasiado. Yo no mantengo mi privacidad en privado. Es extraño, porque mi trabajo significa entregar las partes más íntimas de mí sin que importen los detalles. Yo me siento en esta maravillosa posición donde puedo compartir mi vida, mi existencia, con otras personas. Ser actor es permitirle a la gente que comparta tus días. A lo mejor no sea a diario, pero permitimos que la gente sea parte de nuestra vida.

Tom Sturridge y Kristen Stewart (Foto de Joseph Kerlakian/ Shutterstock)
Tom Sturridge y Kristen Stewart (Foto de Joseph Kerlakian/ Shutterstock)

—¿Y por qué no estás en medios sociales como Twitter, Facebook o Instagram? Un simple mensaje mío en Twitter con una de tus respuestas se volvió a compartir más de 100 veces.

—Tengo la suficiente suerte como para no necesitar los medios sociales para conectarme y sentirme menos sola. Tengo la suerte de poder interactuar con artistas con los que trabajo íntimamente en una escala mucho más grande y mucho más pública. Tengo esa enorme avenida para expresarme y no me parece que necesite nada más. No sé, mi interacción en ese sentido es limitada, pero entiendo lo importante que puede ser para ciertas personas que lo hacen. Por suerte, para mí, no.

—¿El mejor momento de la época de Twilight?

—Si hay algún momento que quiera recordar…

—¿Alguna anécdota?

—Y… tengo tantas… Literalmente tengo un millón de recuerdos (de Twilight). Filmamos como cinco producciones. Fue como ir a la escuela secundaria. ¿Quién puede elegir un solo momento de la época del secundario?

—¿Al menos podrías contar si todavía mantienen contacto entre ustedes? ¿Hay un secreto grupo de Twilight en WhatsApp?

—(Risas) Tenemos un group chat entre nosotros, sí, sí… no, no (sigue riendo). Pero nos seguimos viendo. Me cruzo con ellos todo el tiempo. No pude comprometerme para la fiesta de Halloween de Taylor (Lautner) y me da lástima, porque ya había arreglado un viaje a Nueva York. A Rob (Pattinson) le está yendo muy bien. Va a filmar Batman y yo estoy muy orgullosa de él. Es maravilloso. Pero a nivel grupo estamos separados desde hace tiempo. Tengo relaciones individuales con cada uno de ellos, aunque no es algo que puedas asumir que nos une a todos por igual, aunque Twilight es algo que vamos a recordar siempre. Todos nos convertimos en personas reales, muy individuales, pero todavía nos reconocemos. Y es algo que yo agradezco.

—Después de haber vivido tanto éxito con la serie Twilight, ¿cuál es el factor X que buscas en cada nuevo rol como actriz?

—La verdad… nunca acepto un trabajo en el que piense que puedo estar cómoda y segura. En el camino, voy conociendo gente que tiene muchas ideas sobre proyectos que quieren hacer, pero yo no sé lo que quiero hasta que me pega de frente. Es un impulso muy extraño. Es una forma artística muy particular de no disminuir nada de lo que hago. Cualquiera puede sentarse y jugar a pretender que es alguien, pero eso da miedo, no es normal y tampoco es actuar. Será por eso que nunca puedo proyectar mi trabajo en términos a futuro de los personajes que quiero hacer.

Jean Seberg junto con Romain Gary en Venecia
Jean Seberg junto con Romain Gary en Venecia

Inspirada en hechos reales, la película Seberg cuenta la época en que la actriz Jean Seberg había sido el blanco del FBI, en la década del 60, por su relación romántica y política con el activista de derechos humanos Hakim Jamal. Y adelantando un SPOILER ALERT para quienes no la conocieron, vale la pena aclarar que al día de hoy se cuestiona su muerte, cuando, con apenas 40 años, la policía francesa había declarado un probable suicidio jamás comprobado.

Su segundo esposo, el novelista Romain Gary incluso llamó a una conferencia de prensa para culpar abiertamente al FBI, asegurando que Seberg se había sentido perseguida desde que los medios periodísticos habían publicado la aparente historia falsa que muestra el cine, donde señalaban que ella había quedado embarazada de un miembro del partido político de California Black Panther, sumando el intento de suicidio por la muerte del bebé.

Más allá del cine, lo cierto es que Jean Seberg figuró en la misma lista negra donde estuvieron otros famosos, como Jane Fonda, que les impidió seguir trabajando en Hollywood. Los documentos del FBI que hoy son públicos confirman que ellos mismos habían pasado a las páginas de chismes una falsa carta de amor, para asociar el embarazo con la política, como la única intención de arruinar la imagen de Seberg en Estados Unidos, asegurando que el bebé no era del verdadero esposo, Romain Gary. Incluso ella demandó a la famosa revista Newsweek por 200.000 dólares, señalando que semejante publicación había sido la causa del parto prematuro que causó la muerte del bebé dos días después.

Aunque no figura en la historia de las película, un tribunal francés impuso que la revista le pagara 10.800 dólares a la pareja, además de imponer la publicación del veredicto final en esa y otras ocho publicaciones. Los documentos del FBI también demuestran que el mismísimo director J. Edgar Hoover mantuvo informado al presidente Nixon de un espionaje elaborado por la CIA, el servicio secreto de Estados Unidos y hasta la asistencia de la inteligencia militar de las embajadas en París y Roma para una simple actriz como Jean Seberg, con una historia que hoy representa Kristen Stewart en el cine.

—¿Qué tan relevante es la historia, hoy, de la actriz Jean Seberg?

—El tema me parece peligrosamente relevante hoy, solo por el lado de la falta de privacidad, ya que se critica a la gente todo el tiempo. Es como si todos buscáramos la verdad con los medios sociales o cosas que realmente nos conectan en una forma tan profunda como insignificante y vital. Esta mujer no tenía esos medios y nunca pudo ser honesta sobre la clara verdad de su vida. Hay aspectos de su lucha y activismo que obviamente todavía son actuales.

—En tu caso, ¿crees que podrías ser honesta y decir lo que quieras en temas políticos sin miedo a repercusiones?

—Honestamente creo que la mayoría de los temas que son tabús y que en cierta forma nos dividen son temas como el racismo o la igualdad de género y cosas como los cambios climáticos. Mi política se siente muy apolítica. No es para nada subversiva ni ninguna locura. Es algo mucho más imperativo y urgente. Y me siento apoyada por el lado en que caigo. Al menos yo no tengo miedo hoy.

—¿En ese sentido te gustaría tocar temas más políticos en el cine, como el cambio climático o cuestiones del lesbianismo?

—Sí, claro. El alcance del cine es tan profundo… siempre fue una especie de fuente del alma, una conexión expansiva de mi vida, donde pude ver también los efectos a nivel individual. Sí, por supuesto. Supongo que es una respuesta aburrida, pero sí, no quiero hacer cine sobre “nada”.

Kristen Stewart, en Londres (Foto de Anthony Harvey/ Shutterstock)
Kristen Stewart, en Londres (Foto de Anthony Harvey/ Shutterstock)

—¿Qué tan bien conocías a la actriz Jean Seberg antes de aceptar la idea de contar su vida en el cine?

—Había visto Breathless, y sentí un encuentro muy singular con Jean Seberg antes de haber leído el guion. Y después de haber visto más sus películas, las primeras actuaciones son algunas de mis favoritas. La amo, soy una verdadera admiradora.

—¿No intimida pensar que la gente pueda ver alguna película de Seberg y compararte con ella?

—Sí, da miedo, seguro. Pero tampoco pensé en imitarla a la perfección. La idea siempre fue mostrar una representación imaginaria de lo que pudo haber pasado en su vida de acuerdo con lo que pudimos investigar. El factor de intimidación también tiene mucho que ver, porque no hubo un solo día en donde yo no haya pensado “no quiero arruinar nada de todo esto hoy”.

—¿Cómo crees que reaccionaría la verdadera Seberg si te viera interpretándola?

—¿Te cuento? Cada vez que había un gato corriendo por el estudio, algo extraño se sentía, como si fuera un fantasma. Sentí como si estuviese embarazada, llena de una gran responsabilidad. A lo mejor era algo que solamente tuvimos en nuestra mente y lo inventamos, pero cada vez que había algo que pasaba sin sentido, pensamos: “Ahí está ella”.

—¿En serio?

—Sí, sí, totalmente. Hubo muchos momentos en los que sentimos su presencia.

Kristen Stewart llega a la premiere de
Kristen Stewart llega a la premiere de "Seberg" en Venecia (Reuters/ Yara Nardi)

—Y después de haber visto cómo el FBI espiaba a Jean Seberg, ¿no dudas en compartir tu privacidad con las grabadoras inteligentes como Google Assistant o Alexa?

—Yo tengo una de esas.

—¿De verdad?

—Sí. Llegó un momento en que incluso pensé: “Ok ¿qué están escuchando? No me importa. Hagan lo que quieran”.

—La película Seberg justamente es una producción de los estudios Amazon, la gran competencia de Netflix en el mundo streaming, aunque la están presentando en toda clase de festivales de cine, ¿en tu caso no prefieres verla en una sala de cine en vez de en un televisor?

—Por supuesto, pero yo quiero que la mayor cantidad de gente pueda tener acceso al cine que filmamos. Al mismo tiempo, amo el aspecto 'nicho’ de la gente que obsesivamente está consumiendo cine en una pantalla grande. Y también sé que sin esos sitios de streaming hay mucha gente que no podría ver este estilo de cine donde trabajamos tan duro.

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