Robert Delagente podría pasar 40 años en prisión por traficar con opioides (Foto: Shutterstock)
Robert Delagente podría pasar 40 años en prisión por traficar con opioides (Foto: Shutterstock)

Robert Delagente, quien se llamaba a sí mismo “El Chapo de los Opioides", en referencia al ex líder del Cártel de Sinaloa, ha sido imputada por una serie de cargos de distribución ilegal de sustancias controladas por la Fiscalía Federal del estado de Nueva Jersey, por lo que podría pasar hasta 40 años en prisión.

El médico del condado de Bergen ha sido acusado de facilitar calmantes y otras sustancias que solo se venden con receta a pacientes que no las necesitaban y de haber falsificado documentos médicos. Según las autoridades estadounidenses, el hombre, de 45 años de edad, se describía como “El Chapo” de los Opioides o “El hombre de los Caramelos” (Candy Man en inglés).

Delagente fue detenido en mayo de este año, acusado de haber violado leyes estatales, después de que dos ex empleados lo denunciaran por despidos injustificados tras negarse a ser sus cómplices.

El hombre que se presentaba como un especialista en medicina familiar con 17 años de experiencia y reconocimientos por su excelente atención a sus pacientes es considerado por la fiscalía federal un delincuente de bata blanca que hizo una fortuna vendiendo narcóticos ilegalmente.

Tras un proceso legal que duró varios meses, Delagente se declaró culpable en noviembre ante las autoridades de Nueva Jersey de haber remitido varias reclamaciones fraudulentas a una aseguradora médica y ahora se enfrenta a varios cargos federales que podrían dejarlo en prisión por más de dos décadas.

De acuerdo con el fiscal general, Craig Carpenito, podría recibir una pena máxima de 20 años de cárcel y una multa de un millón de dólares por cada uno de los tres cargos relacionados con la distribución de sustancias controladas que recaen en su contra. Además, se le acusa de falsificar documentos médicos, por lo que podría ser condenado a otros 20 años de cárcel y una multa de USD 250.000.

Durante el juicio en su contra se resaltó en numerosas ocasiones que el doctor prescribía sustancias controladas incluso sin tener consulta con los supuestos pacientes y permitía que ellos le solicitaran recetas por mensajes de texto, las cuales dejaba en la recepción de su consultorio para que los interesados las recogieran.

La Fiscalía añadió que Delagente recetó combinaciones de medicamentos que podrían resultar fatales y no supervisó los problemas de adicción a estos opioides.

El abuso de este tipo de sustancias se ha convertido en una enorme crisis en Estados Unidos (Foto: AP)
El abuso de este tipo de sustancias se ha convertido en una enorme crisis en Estados Unidos (Foto: AP)

En los documentos judiciales está el caso de una persona que el 27 de mayo de 2016, le mandó un mensaje al médico diciendo lo siguiente: “probablemente no puedo detener (el consumo de) los analgésicos”.

Tres meses antes, el paciente le indicó que solo tomaba 1 o 2 pastillas al día porque le quitaban los “nervios” y negó que estuviera consumiendo en exceso. “Solo las uso para cortar el dolor, no para drogarme”, le aseguró.

Para el 3 de junio de ese año, cuando el paciente no podía obtener medicamentos para el dolor, le volvió a escribir a Delagente; “si paso 4 días sin (analgésicos) estoy en un gran problema”, señaló.

Delagente le contestó diciendo lo siguiente: “Te dejaré una receta para que la recojas en el mostrador”. Luego le prescribió 120 pastillas de oxicodona, un adictivo opioide, que podría consumir durante 30 días.

El gobierno federal ha llevado a juicio a varios profesionales de la salud por el tráfico de sustancias ilícitas (Foto: Shutterstock)
El gobierno federal ha llevado a juicio a varios profesionales de la salud por el tráfico de sustancias ilícitas (Foto: Shutterstock)

A otra persona le habría recetado en al menos siete ocasiones dosis para elaborar el cóctel de “La santísima trinidad” (que combina los efectos de un narcótico, un tranquilizante y un relajante muscular) entre abril e 2014 y julio 2017. En enero de 2018 el mismo paciente pidió más medicamentos, a lo que Delagente respondió afirmativamente.

Algunos de los narcóticos que dio eran oxicodona, Percocet, Tylenol con codeína, Xanax, Valium, así como sustancias conocidas como benzodiazepinas (alprazolam, diazepam, clonazepam y temazepam).

El abuso de este tipo de sustancias se ha convertido en una enorme crisis en Estados Unidos. Ante la epidemia de opioides que enfrenta el país, el gobierno federal ha llevado a juicio a varios profesionales de la salud por el tráfico de sustancias ilícitas.

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