El exalcalde de Nueva York y abogado actual del presidente, Rudy Giuliani. (Reuters)
El exalcalde de Nueva York y abogado actual del presidente, Rudy Giuliani. (Reuters)

Conocido por ser el alcalde que revitalizó a Nueva York en los noventas, Rudy Giuliani ha vuelto a sus orígines jurídicos. Firme, argumentativo y elocuente, Giuliani ha tenido una larga carrera legal en la cual se distingue por haber sido el fiscal que arremetió contra la mafia italiana neoyorquina en un juicio que Time Magazine tildó como “El caso de todos los casos” y terminó con sentencias de prisión para todos los jefes de las “cinco familias” de dicha organización.

En la actualidad, se desempeña como el abogado de la persona más pública del mundo: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Amigos desde los años ochenta, Giuliani y Trump han trabajado juntos en varios proyectos en distintos ámbitos. Desde el 2017, Giuliani se ha desarrollado como un asesor y después abogado de Trump, representándolo legalmente después de que Michael Cohen -quien fue abogado personal del presidente durante 15 años- fuese condenado por fraude y perjurio.

Pero ahora el mismo presidente se enfrenta a un temible desafío político y legal: un juicio político que podría terminar con su destitución de la Casa Blanca. Trump cuenta con que Giuliani sea su mejor defensa frente a este desafío. Y el exalcalde y fiscal parece determinado a no defraudarlo. Este miércoles, en el primer día que se verán públicamente los testimonios del juicio, Giuliani optó por tomar la ofensiva frente al caso que construyen los demócratas.

Rudy Giuliani y Donald Trump
Rudy Giuliani y Donald Trump

En una columna publicada por The Wall Street Journal, Giuliani defendió a Trump argumentando que el juicio político carece base jurídica, está fomentado por los medios de comunicación y está motivado por el miedo del Partido Demócrata de las elecciones presidenciales del 2020. “La incapacidad de la izquierda para aceptar los resultados de las elecciones de 2016 y el temor a la agenda política de Trump han llevado a los demócratas a un frenesí,” escribió.

El abogado buscó divertir la atención del supuesto pedido -el quid pro quo al que se refieren los demócratas- de Trump al presidente Ucraniano, Volodymyr Zelensky, diciendo que la conversación que ellos tuvieron fue “inocente” y que Trump no le ofreció nada a cambio durante la conversación.

Trump solicitó que Ucrania elimine la corrupción; No lo exigió. Sus palabras fueron cordiales, agradables y libres de cualquier elemento de amenaza o coerción. Trump no ofreció nada a cambio de Ucrania por limpiar la corrupción. Si duda de mí, lea transcripción.”

Pero si reconoció que Trump habló específicamente sobre Joe Biden, uno de sus posibles rivales para la elección presidencial del 2020, para pedirle a Zelensky que investigara un caso de corrupción relacionado a su hijo, Hunter. Hunter Biden fue investigado por supuestamente usar su influencia sobre su padre a cambio de una suma de dinero de parte de la empresa ucraniana de gas, Burisma. Este caso, que ya fue sobreseído en en 2016, requiere mayor atención de parte de la justicia ucraniana, dice Giuliani.

Donald Trump junto a Paul Manafort durante su campaña en el 2016. (Reuters)
Donald Trump junto a Paul Manafort durante su campaña en el 2016. (Reuters)

Además, citó un reporte del portal Politico para decir que habría habido un intento de parte de los demócratas de obtener información perjudicial sobre Paul Manafort, quien fue uno de los jefes de campaña electoral de Trump. “El sitio informó que una contratista del Comité Nacional Demócrata, Alexandra Chalupa, buscó información para ensuciar en el trabajo del Sr. Manafort en Ucrania,” algo que el abogado del presidente dice que es parte del encrucijada de los demócratas contra “su cliente.” Por su parte, Manafort se declaró culpable de conspirar contra Estados Unidos y obstrucción a la justicia en 2018, y además fue condenado por fraude y perjurio este año marzo de este año.

Giuliani aclaró que el pedido de Trump a su homónimo ucraniano no fue solamente una sugerencia amable y no una demanda, sino que estaba legalmente permitido de hacerlo, de acuerdo con la Constitución. “Para los Sres. Trump y Zelensky discutir estos temas no solo era apropiado, sino un ejercicio de la responsabilidad del Sr. Trump como presidente de los Estados Unidos como se expresa en el Artículo II, Sección 3 de la Constitución: ‘cuidar que las leyes de los Estados Unidos sean fielmente ejecutado’.”

Es en este sentido que el exalcalde presentó sus quejas sobre los medios, que son supuestamente controlados por la izquierda. “El dominio de los medios de comunicación de izquierda es una de las principales razones por las que los demócratas de Capitol Hill pueden salirse con la suya actuando de esta manera.” Si los medios fueran honesta, argumenta Giuliani, el presidente no estaría metido en este problema.

Concluye pidiendo que todos, demócratas y republicanos, investiguen de fondo el caso de corrupción de los Bidens y que le permitan al presidente a usar sus poderes ejecutivos -además de su derechos de libertad de expresión- para llevar a cabo sus deberes. Giuliani, quien probablemente se testigo durante las audiencias, se muestra confiado de que la la verdad prevalecerá.

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