La mujer enfrentará cargos por homicidio involuntario (Foto: Especial)
La mujer enfrentará cargos por homicidio involuntario (Foto: Especial)

Una mujer embarazada que perdió a su bebé tras recibir un disparo en una ciudad de Alabama fue acusada de homicidio involuntario mientras que para el tirador los cargos fueron retirados.

Marshae Jones, de 27 años y que vive en Birmingham, la ciudad más grande del estado, fue acusada por un gran jurado del condado de Jefferson, y este miércoles ingresó con prisión preventiva.

A pesar de que Jones no disparó el arma que acabó matando al feto, que era de sexo femenino, las autoridades dijeron que ella inició una disputa que concluyó con los tiros que recibió.

La mujer fue detenida este miércoles e ingresó a prisión preventiva con una fianza de 50.000 dólares (Foto: Condado de Jefferson)
La mujer fue detenida este miércoles e ingresó a prisión preventiva con una fianza de 50.000 dólares (Foto: Condado de Jefferson)

La policía inicialmente acusó al tirador y presunto padre, Ebony Jemison, de 23 años, de homicidio involuntario, pero los cargos contra el hombre fueron rechazados por el gran jurado.

Los disparos ocurrieron la tarde del 4 de diciembre de 2018, afuera de una tienda de la cadena Dollar General, en Park Road, Pleasant Grove, una población unos 15 kilómetros al oeste de Birmingham.

Agentes de policía fueron enviados al lugar de los hechos tras los reportes de que una persona había sido herida de bala, pero, cuando llegaron, no encontraron a nadie. Jones había sido recogida y llevada a la ciudad de Fairfield. Los policías y los paramédicos la encontraron en una tienda en dicho lugar.

Activistas vestidas como las protagonistas de “El cuento de la criada” protestan frente al legislativo de Alabama tras la aprobación de una ley que establece una prohibición casi total del aborto (Foto: Reuters)
Activistas vestidas como las protagonistas de “El cuento de la criada” protestan frente al legislativo de Alabama tras la aprobación de una ley que establece una prohibición casi total del aborto (Foto: Reuters)

Jones fue llevada a un hospital local, donde se confirmó que tenía cinco meses de embarazo y había recibido un disparo en el estómago. El feto no sobrevivió al tiro.

"La investigación mostró que la única víctima verdadera fue el bebé", expresó el subjefe de policía de Pleasant Grove, Danny Reid. "Fue la madre quien comenzó y continuó con la pelea que resultó en la muerte de su propio hijo", añadió.

Reid explicó en un comunicado que la pelea se inició debido a la duda sobre quién era el padre del bebé de Jones. La investigación indicó que la mujer comenzó y presionó para que la riña continuara. Esto causó que, según el Departamento de policía, Jemison se defendiera y, "desafortunadamente", provocara la muerte.

Kay Ivey, gobernadora de Alabama, firmó una de las leyes antiaborto más dura del país (Foto: AP)
Kay Ivey, gobernadora de Alabama, firmó una de las leyes antiaborto más dura del país (Foto: AP)

"Ella es la única víctima", reiteró Reid. "No perdamos la vista: ella no decidió entrometerse en una pelea, ella confiaba en que su madre le brindaría protección", completó.

Jones será transferida a la prisión del Condado de Jefferson y se le fijó una fianza de 50.000 dólares. La decisión de acusar a la mujer de homicidio involuntario provocó la furia de activistas por los derechos de las mujeres y de otros grupos en el estado.

Alabama, ubicada en el "sur profundo" de Estados Unidos, es uno de los estados más conservadores del país. A mediados de mayo, su gobernadora, Kay Ivey, firmó la ley antiaborto más estricta del país.

La legislación contempla un siglo de prisión para los médicos que lo practiquen y tiene como fin llevar el debate a la Corte Suprema de Justicia. "Esta ley es un poderoso testamento de las firmes creencias de los residentes de Alabama de que cada vida es preciosa y es un regalo sagrado de Dios", dijo Ivey en un comunicado divulgado tras firmar la ley que prohíbe el aborto en cualquier etapa de la gestación.

"El estado de Alabama ha probado de nuevo que en el momento en el que una persona se embaraza, su única responsabilidad es gestar un bebé sano, y considera un acto criminal cualquier acción que la persona embarazada tome que pueda llegar a impedir el nacimiento", expresó la directora de una organización civil llamada Yellowhammer Fund, Amanda Reyes.

"Hoy fue Marshae Jones. Mañana será otra mujer negra, quizá por tomarse un trago mientras está embarazada. Y después será otra, por no conseguir un cuidado prenatal adecuado", añadió Reyes, que dijo que pagarían la fianza de la acusada.