Hasta hace no mucho tiempo, se creía que el segmento de "moda rápida" se mantendría ajeno a la debacle que sufre la industria del retail tras la llegada de competidores online.

Con cierres masivos de comercios y tiendas de departamentos, además del inevitable ocaso de los grandes centros comerciales, salvo contadas excepciones como el que se da en la ciudad de Miami donde se abrirá el mall más grande de EEUU, cadenas como Zara y H&M trabajan a contrarreloj para adaptarse a los tiempos modernos.

Es por eso que el verano boreal en curso podría convertirse en la temporada perfecta para renovar el guardarropas sin tener que gastar una fortuna. Es que el gigante sueco H&M se encuentra en una posición muy complicada que muy seguramente le obligará a liquidar a precios irrisorios el excedente de stock que tiene, estimado en USD 4 mil millones en prendas estivales sin vender.

La multinacional escandinava compartió el jueves que el valor de su inventario mundial creció en un 13 por ciento con respecto al mismo período de 2017. El significativo número de prendas sin dueño ha sido alimentado por una baja de las ventas, lo que ha generado que los ingresos para la primera mitad de 2018 se hayan desplomado en un 28 por ciento.

"La cuestión del inventario se ha convertido en un gran problema para la compañía" dijo a CNN Money Adam Cochrane, un analista del Citi. H&M por su parte anunció que tomará varias medidas para revertir la situación, entre las que se incluyen importantes liquidaciones de verano con el objetivo de vender lo acumulado.

Expertos aseguran que la firma debería concentrar esas rebajas en mercados donde los consumidores responden mejor a lo que se conoce comúnmente como "Sale". También se espera que la firma de indumentaria tenga que vender parte del excedente a comercios que operan en países donde H&M no tiene presencia oficial. En su sitio web ya se ofrecen descuentos de hasta el 60 por ciento en prendas de verano.

"Es viable recortar los precios para deshacerse del inventario pero como riesgo asociado existe una costo para la reputación de la marca" aseguró Cochrane. "Los ejecutivos buscan prevenir que el consumidor vea a H&M como una línea de descuento" agregó.

H&M aseguró que la ropa será donada a caridad o reciclada en caso de que no pueda ser vendida. Sim embargo, sus problemas no se limitan al enorme excedente de mercadería. Los analistas destacan que la firma ha sido muy lenta en adaptarse a las ventas online, lo que ha sido en parte responsable por la caída de las acciones en un 20 por ciento en lo que va de 2018. El jueves los papeles de la firma cerraron en USD 21.27 y expertos aseguran que podría seguir bajando.

De cualquier modo, representantes de H&M compartieron que abrirán 390 nuevas tiendas en 2018 y cerrarán otras 150. "Deberían cerrar unas 400, están muy basados en los negocios físicos pero deberían concentrar su crecimiento en online" dijo al New York Post, Craig Johnson, presidente de la consultora norteamericana Customer Growth Partners.

Los comercios alrededor del mundo están bajo presión para adaptarse a los cambios en los hábitos del consumidor tras la llegada de competidores online como Amazon y Asos.

"La primera mitad del año ha sido más difícil de lo que esperábamos, pero creemos que hay una ligera mejoría y que la segunda mitad de 2018 será más fuerte" dijo ayer jueves Karl-Johan Persson, CEO de H&M.