Chasity Dawn Carey, de 42 años, fue declarada inocente el pasado viernes por un jurado del Condado de Payne, Oklahoma luego de que fuera acusada por homicidio en primer grado. El caso conmovió a la opinión pública de ese estado norteamericano por las circunstancias que rodearon el extraño episodio.

Carey, agente de libertad bajo fianza, debía detener a Brandon James Williams (38 años), quien gozaba de ese beneficio hasta el momento de la entrevista con la mujer. Pero cuando esta le indicó que debía regresar a prisión, el hombre se negó e intentó una fuga.

Carey, acompañada por su hijo durante el encuentro con Williams, intentó esposar al malhechor para que fuera trasladado a un penal, de acuerdo con el diario The Oklahoman. Sin embargo, el reo no quiso someterse nuevamente al encierro, discutió, forcejeó con su agente y se dirigió a una de las ventanas de la oficina, a espaldas del escritorio de la mujer.

Fue en ese momento en que la agente decidió sacar un arma de fuego que tenía guardado en un cajón de su mesa y disparó a quemarropa por la espalda al incipiente fugitivo, según puede verse. El video fue revelado en las últimas horas y volvió a conmover a la opinión pública por la frialdad con que Carey ultimó al delincuente.

En su alegato, la madre de 42 años había dicho que Williams había intentado sacar un arma y que se asustó y temió por la vida de su hijo. Al momento del disparo, el jovencito se muestra conmovido en la grabación: "Mamá, le disparaste". "Lo hice", responde Carey.

"Temía que fuera a disparar a mi hijo. Me sentí como que iban a matarnos… nunca había estado tan asustada antes", dijo al defenderse ante el jurado de Paney. Sin embargo, el video no muestra que la mujer estuviera muy asustado, sí más bien resuelta a terminar con aquel altercado de manera abrupta.

El día anterior a la cita, Williams le había enviado un mensaje a Carey en el cual le indicaba que se iría a Florida. Sabiendo que no tenía dinero y que aún no había viajado, la agente lo engañó e hizo que fuera a su oficina. Le pidió a su hijo que le dijera que compraría su Ford Mustang.

Al llegar al lugar, luego de hablar sobre automóviles, el hombre -que cumplía una condena por robo- descubrió que sería puesto bajo custodia nuevamente. "No volveré a la cárcel… no me esposarás", advirtió el malhechor. Intentó escapar por la puerta pero ya había sido cerrada por Carey; luego pensó en la ventana. Cuando estaba aproximándose, recibió el disparo fatal.

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