Famosas como Hilary Duff (en la imagen) o Kim Kardashian han compartido su experiencia tras comer la placenta después del embarazo, una práctica que desaconsejan los expertos (Foto: Instagram @hilaryduff)
Famosas como Hilary Duff (en la imagen) o Kim Kardashian han compartido su experiencia tras comer la placenta después del embarazo, una práctica que desaconsejan los expertos (Foto: Instagram @hilaryduff)

Cruda, en pastillas, como complemento en un batido de frutas, o incluso, en cubos de hielo. En los últimos años, las fórmulas para ingerir la placenta después del parto se han diversificado, y ya existen distintos preparados. Una práctica conocida como placentofagia que los expertos desaconsejan por completo.

La Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá ha sido la última organización en advertir a las madres los riesgos de consumir el órgano. Mientras que no existe evidencia científica de los beneficios de la placentofagia, sí se ha demostrado que puede causar graves infecciones al recién nacido, recordó la sociedad médica.

En el año 2017, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU, publicó el caso de un bebé que enfermó porque su madre había tomado pastillas que contenían su propia placenta.

Aunque el neonato había nacido sano en septiembre de 2016, a las semanas sufrió problemas respiratorios. Los análisis del hospital revelaron que sufría una infección en la sangre provocada por el estreptococo del grupo B. Esta afección puede incluso ser mortal.

Los médicos trataron al bebé con antibióticos y su estado mejoró. Pero a los días, volvió a internar. Descubrieron entonces que la madre ingería pastillas con su propia placenta, y que éstas contenían la bacteria que enfermaba a su hijo. La madre tomaba la pastilla y después, al dar el pecho al bebé, le transmitía la infección.

La CDC y Health Canada han advertido de que no existen estándares oficiales para el consumo humano de la placenta, y que no se ha autorizado la venta de ningún tipo de pastillas de este tipo (Foto: Archivo)
La CDC y Health Canada han advertido de que no existen estándares oficiales para el consumo humano de la placenta, y que no se ha autorizado la venta de ningún tipo de pastillas de este tipo (Foto: Archivo)

La CDC advirtió en su estudio que no existen estándares oficiales para preparar la placenta para consumo humano, y tampoco para elaborar pastillas.

Informó que si el órgano de la madre contiene algún tipo de bacteria, esta no desaparece durante el proceso de encapsulación, con lo que la pastilla puede albergar la infección, que se transmite al bebé a través de la leche materna.

A pesar de las indicaciones de organismos médicos, la práctica se extiende en EEUU y Canadá. Un estudio elaborado en estos países reveló que de un total de 1.000 madres encuestadas, un cuarto comió la placenta después del parto.

Hilary Duff reveló en un podcast que tomó su placenta cruda en un batido de bayas (Foto: Instagram @hilaryduff)
Hilary Duff reveló en un podcast que tomó su placenta cruda en un batido de bayas (Foto: Instagram @hilaryduff)

Para ingerirla, existen distintas recetas, publicadas incluso en libros como DIY Placenta Edibles. Se come cruda, deshidratada, enjuagada, calentada, secada y pulverizada en cápsulas.

En los últimos años, las celebrities se han unido a la tendencia y han compartido su experiencia en publicaciones, redes sociales y podcasts. La ex actriz y cantante de la compañía Disney, Hilary Duff, grabó un programa sobre su maternidad y reveló que aunque no estaba muy segura al principio, se bebió su placenta cruda en un batido de bayas después de dar a luz en octubre. Lo que sobró, lo hizo cubitos de hielo.

En un bote de cristal con una etiqueta con su nombre, Kim Kardashian guardaba las pastillas de su placenta. "Mi experiencia comiendo placenta está en mi app", escribió en Instagram junto a una fotografía de las cápsulas.

Las pastillas de placenta humana de Kim Kardashian (Foto: Instagram @kimkardashian)
Las pastillas de placenta humana de Kim Kardashian (Foto: Instagram @kimkardashian)

Elaborar unas pastillas como las que tomó la hermana del clan Kardashian cuesta aproximadamente USD 400. La placenta, un órgano de 500 gramos que se desarrolla en el útero durante el embarazo, es rica en minerales, hormonas, proteínas, grasas y hormonas.

Consumirla, reporta a la madre un mejor estado de ánimo, energía, favorece el vínculo con su bebé, mitiga los problemas hormonales y el sangrado posparto, defienden los enfermos. Sin embargo, ningún estudio científico ha hallado pruebas fehacientes de que realmente se produzcan tales beneficios.

"No hay ningún ensayo que haya encontrado un beneficio significativo para las mujeres que consumen la placenta después del parto", dijo la doctora Chelsea Edwood, especialista en enfermedades infecciosas de B.C. University y miembro del comité de enfermedades infecciosas de la sociedad de obstetras, en una entrevista con el diario canadiense National Post.

En la misma línea que la CDC, Health Canada advirtió que no ha autorizado ni un solo producto para consumo humano basado en placenta. La agencia recibió un informe con distintas reacciones adversas relacionadas con la placentofagia: alergias, erupciones cutáneas, fiebre y tos.

Además, una placenta puede albergar bacterias, virus, hongos y otras enfermedades infecciosas, alertó Chelsea Edwood.