El portugués Rui Pinto, el pirata informático que está detrás del escándalo del "Football Leaks", es la fuente del "Luanda Leaks" sobre el presunto origen fraudulento de la fortuna de la angoleña Isabel dos Santos, revelaron este lunes sus abogados.

El filtrador, detenido en Hungría hace un año, "asume la responsabilidad" de haber transmitido a finales de 2018 "todos los datos que originaron las recientes revelaciones" sobre la fortuna de la hija del expresidente angoleño, anunció el abogado francés William Bourdon y su colega portugués Francisco Teixeira da Mota.

El "hacker" de 31 años "quiso así favorecer la comprensión de operaciones complejas llevadas a cabo con la complicidad de bancos y juristas que no solo empobrecen al pueblo y al Estado de Angola, sino que también son susceptibles de haber afectado gravemente al interés general en Portugal", una antigua potencia colonial donde Dos Santos realizó importantes inversiones, añadieron en un comunicado.

Los datos les llegaron a través de la Plataforma de Protección de Lanzadores de Alerta en África (PPLAAF), presidida por Bourdon, miembro del Colegio de Abogados de París que representa también a los filtradores Edward Snowden, Hervé Falciani (SwissLeaks) o Antoine Deltour (LuxLeaks).

"Sabíamos que varias de nuestras empresas fueron el blanco de un pirata informático portugués", afirmó la semana pasada Sindika Dokolo, el esposo congoleño de la mujer más rica de África.

"Estos documentos han sido guardados y hoy se usan para apropiarse de nuestros haberes en el extranjero", agregó a Radio France Internationale.

- Intento de extorsión -

Rui Pinto se halla en detención preventiva en Portugal, donde será juzgado por intento de extorsión y varios delitos informáticos vinculados a las filtraciones del "Football Leaks", realizadas a partir de finales de 2015.

Un consorcio de medios de comunicación europeos, el European Investigative Collaborations, publicó estas revelaciones en varias tandas. Sacan a relucir mecanismos de evasión fiscal, sospechas de fraude y de corrupción que implican a astros del fútbol y a dirigentes de clubes.

Esta información permitió a las autoridades de varios países abrir investigaciones sobre presuntas malversaciones de fondos en el fútbol.

Poco después de ser detenido en enero de 2019 en Budapest, donde residía, Rui Pinto afirmó tener seis terabytes de documentos inéditos.

El pasado 19 de enero, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) publicó una investigación, basada en unos 715.000 documentos conocidos como "Luanda Leaks", que acusa a Dos Santos de haberse apropiado de recursos de la economía angoleña y acumulado de forma fraudulenta una fortuna estimada en 2.100 millones de dólares (1.800 millones de euros).

Tres días después de esa publicación, la justicia angoleña, que en diciembre ya había congelado los haberes de Dos Santos en Angola, acusó formalmente a la multimillonaria y a varios de sus socios portugueses de fraude, malversación de fondos y lavado de dinero.

La angoleña de 46 años negó las acusaciones de la justicia de su país, que también la considera sospechosa de tráfico de influencias, abuso de bienes sociales y falsedad documental durante su mandato al frente del grupo público petrolero Sonangol.

- "Ataque político" -

"Las acusaciones contra mí de los últimos días son extremadamente engañosas y falsas", dijo. Denunció "un ataque político" y se declaró "dispuesta a luchar" ante la justicia internacional para defenderse.

El actual presidente de Angola, Joao Lourenço, se ha propuesto luchar contra la corrupción tras suceder en 2017 a José Eduardo dos Santos, quien gobernó este país rico en petróleo con mano de hierro durante 38 años.

Las onda expansiva de este escándalo ha llegado a Portugal, que, golpeado en 2011 por una grave crisis financiera, había acogido con los brazos abiertos los capitales invertidos por el clan Dos Santos.

Un banquero portugués de 45 años que trabajó directamente con Isabel Dos Santos en el banco portugués EuroBic fue encontrado muerto en su casa de Lisboa. La policía cree que se suicidó.

La multimillonaria decidió salirse del capital de EuroBic y de la empresa industrial Efacec, pero la fiscalía angoleña presiona a Lisboa porque sospecha que Isabel dos Santos invirtió en Portugal fondos malversados.

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